No,
no es sólo que me parezcas bella,
no;
no es sólo eso.
Es que …
¡es tan hermoso
que tu cuerpo te tenga!,
¡es tan hermoso verlo!
¡Es tan hermoso que en tu cuerpo,
transparente,
pueda yo ver
todo eso que tú eres!
¡Es tan hermoso soñar
que en tu carne
pueda yo un día
acariciar
todo eso que tú eres,
y que yo tanto quiero!
¡Es tan hermoso oír
en tu risa, en tu voz,
fluir por el aire
todo eso que tú eres!
¡Es tan hermoso soñar
que un día
tú busques
en mi carne
acariciar
todo eso que yo soy.
¡Es tan hermoso intentar,
cada día,
que mi carne,
transparente,
te deje ver
todo eso que yo soy
y que tanto te quiere!
Jesús.
miércoles, 21 de diciembre de 2011
martes, 22 de noviembre de 2011
Me besaste.
- Hasta el lunes,
guapa.
Te dije,
mientras me iba
camino de la puerta.
Me volví.
Te cogí la mano.
Cerré los ojos
mientras la apretaba
con toda la dulzura de que era capaz.
Los abrí.
Y encontré
tus labios
tan cerca
de los míos...
Me besaste
o te besé ... :
nos besamos.
Noté que despertaba
y te abracé
con todas mis fuerzas
para traerte
al otro lado del sueño.
Abrí los ojos
y junto a mí sólo estaba
tu vacío
tan lleno
por la plenitud del beso.
Entonces
lo entendí todo,
la razón de tanto sufrimiento.
Todo
tenía sentido.
Jesús,
22 de noviembre de 2011.
guapa.
Te dije,
mientras me iba
camino de la puerta.
Me volví.
Te cogí la mano.
Cerré los ojos
mientras la apretaba
con toda la dulzura de que era capaz.
Los abrí.
Y encontré
tus labios
tan cerca
de los míos...
Me besaste
o te besé ... :
nos besamos.
Noté que despertaba
y te abracé
con todas mis fuerzas
para traerte
al otro lado del sueño.
Abrí los ojos
y junto a mí sólo estaba
tu vacío
tan lleno
por la plenitud del beso.
Entonces
lo entendí todo,
la razón de tanto sufrimiento.
Todo
tenía sentido.
Jesús,
22 de noviembre de 2011.
Me besaste.
- Hasta el lunes, guapa.- Te dije, mientras me iba camino de la puerta.
Me volví. Te cogí la mano. Cerré los ojos mientras la apretaba con toda la dulzura de que era capaz.
Cuando los abrí encontré tus labios muy cerca de los míos.
Me besaste o te besé: nos besamos.
En ese momento noté que me despertaba y te abracé con todas mis fuerzas para traerte al otro lado del sueño.
Abrí los ojos y junto a mí sólo estaba tu vacío tan lleno por la plenitud de ese beso.
Entonces lo entendí todo. Comprendí la razón de tanto sufrimiento.
Ahora, todo había merecido la pena.
Jesús. 12-11-2011.
Me volví. Te cogí la mano. Cerré los ojos mientras la apretaba con toda la dulzura de que era capaz.
Cuando los abrí encontré tus labios muy cerca de los míos.
Me besaste o te besé: nos besamos.
En ese momento noté que me despertaba y te abracé con todas mis fuerzas para traerte al otro lado del sueño.
Abrí los ojos y junto a mí sólo estaba tu vacío tan lleno por la plenitud de ese beso.
Entonces lo entendí todo. Comprendí la razón de tanto sufrimiento.
Ahora, todo había merecido la pena.
Jesús. 12-11-2011.
martes, 27 de abril de 2010
Había muerto un hombre
Había muerto un hombre
Y, desde mi ventana, se veía,
Tímido, un sol tibio,
Enrojecido,
y un bando de palomas
Blancas que volaban.
Había muerto un hombre y yo
me había quedado sin palabras.
Por la ventana, entonces,
Las palomas, la humedad verde del suelo,
el sol venciendo su pereza
comenzaron de nuevo
el arrastrar cansino de sus días.
Había muerto un hombre y, entonces,
Una sonrisa tuya
Me hizo salir
a buscar un lugar
Entre esas cosas de la vida.
Jesús.
Y, desde mi ventana, se veía,
Tímido, un sol tibio,
Enrojecido,
y un bando de palomas
Blancas que volaban.
Había muerto un hombre y yo
me había quedado sin palabras.
Por la ventana, entonces,
Las palomas, la humedad verde del suelo,
el sol venciendo su pereza
comenzaron de nuevo
el arrastrar cansino de sus días.
Había muerto un hombre y, entonces,
Una sonrisa tuya
Me hizo salir
a buscar un lugar
Entre esas cosas de la vida.
Jesús.
Canción de amor nostálgica
Canción de amor nostálgica
No he sido capaz de soportar
esa suave lluvia de notas sobre mi alma,
ese suave susurro de tus sentimientos
que, acariciándome el oído,
despertaban en mí,
hiriéndolos, los míos.
Jesús.
No he sido capaz de soportar
esa suave lluvia de notas sobre mi alma,
ese suave susurro de tus sentimientos
que, acariciándome el oído,
despertaban en mí,
hiriéndolos, los míos.
Jesús.
viernes, 26 de febrero de 2010
La acaricié suavemente mientras dormía.
La acaricié suavemente mientras se dormía. Sonreía con esa sonrisa que me permite inventar todo lo que me gusta que diga en ese instante. Son momentos como con banda sonora. El aire parece recoger las notas con una densidad especial que tiene que ver con su temperatura. Y me envuelve y me acaricia cálido dentro, llenándome y vaciándome rítmicamente al son de su respiración.
Jesús. 25 de febrero de 2010.
Jesús. 25 de febrero de 2010.
Los Reyes existen .
La oí decir mientras bajaba atropelladamente: -¡Los Reyes, los Reyes, … han estado aquí ya, han venido dos días antes.
Entonces cerré el grifo y subí rápidamente sin que me viera. Cambié los juguetes de sitio y volví al cuarto de baño. Cuando sonaron de nuevo sus pasos enredados por la escalera con su voz, me fui detrás:
-Mira, lo ves … pero... ¿cómo?... si estaba aquí la cocinita hace un momento, la he visto.
En ese instante su sonrisa nos anticipó un gran descubrimiento …
-Esto sólo lo han podido hacer Los Reyes … entonces … Los Reyes existen, no son los padres. Qué tonta es la Rocío, se lo tengo que contar el lunes.
Jesús. 25 de febrero de 2010.
Entonces cerré el grifo y subí rápidamente sin que me viera. Cambié los juguetes de sitio y volví al cuarto de baño. Cuando sonaron de nuevo sus pasos enredados por la escalera con su voz, me fui detrás:
-Mira, lo ves … pero... ¿cómo?... si estaba aquí la cocinita hace un momento, la he visto.
En ese instante su sonrisa nos anticipó un gran descubrimiento …
-Esto sólo lo han podido hacer Los Reyes … entonces … Los Reyes existen, no son los padres. Qué tonta es la Rocío, se lo tengo que contar el lunes.
Jesús. 25 de febrero de 2010.
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