Millones de voces
traídas por el tiempo
se unen en mi mano
para buscar a tientas
la luz del mundo.
Jesús.
Blog literario de Jesús Mejías (epegopo@gmail.com)
Millones de voces
traídas por el tiempo
se unen en mi mano
para buscar a tientas
la luz del mundo.
Jesús.
En aquel momento sentí
en mi vientre encogido
toda la tristeza del mundo.
Fue un detalle sin importancia,
pero en él se condensaba
la distancia enorme
que alejaba nuestros mundos.
Hace ya mucho,
muchos años de aquello;
pero, a veces, me vuelve
con una punzada de dolor
el recuerdo de aquel bolígrafo.
Jesús.
Siento a veces mi cuerpo
como una hoja
que lleva el tiempo en volandas.
Siento hoy mi cuerpo
llevado por la luz
que flota en el aire de esta tarde,
en la quietud de este silencio ameno
que alegra mis sentidos.
Siento a veces mi cuerpo
como una hoja escrita por la historia,
como una nota que se escribe
al pie de la historia pequeña, cercana,
íntima de los míos.
Jesús.
Hablas al gato
y yo soy incapaz
de hacerlo: gracias.
Jesús
Gracias: tú hablas
al gato y yo no puedo
más que admirarte.
Jesús.
Me enternece oír a mi mujer
hablando a los animales
con ese cuidado.
Me miro en el espejo
y me enternece mi incapacidad
de hablar a los animales
con ese cuidado.
Me emociona sentir,
a través de mis seres queridos,
toda esa sensibilidad
que la vida me ha negado.
Jesús.
Aunque no lo sabemos,
mañana nos espera la vida
para seguir latiendo en nosotros; así,
como si hubiera un sentido que encontrarle,
como si hubiera un "para qué" más allá
que el de ser parte de este inmenso
pulmón de la historia.
Y, sin embargo, sigue siendo ilusionante
vivir con un propósito, jugar a darle sentido
a todo esto, como si lo tuviera.
Jesús.
Y sí, los poemas empiezan siempre con "Y",
aunque no la escribas.
Y es que todo es continuidad,
todo es suceder, seguir a lo que fue,
anteceder a lo que llegará después,
inevitablemente;
todo es causa ... y consecuencia
de lo que ocurrió, en los versos, ...
y en el texto de la vida.
Jesús.