miércoles, 18 de septiembre de 2024

El secreto del mar

Siguen trayendo las olas a mis pies

el secreto del mar desde el principio.


A veces me acarician y lo dejan junto a mí
antes de retirarse tranquilas, serenas
después de saber el trabajo realizado.

Retroceden y dejan espacio a otras nuevas
que avanzan con energía
luchando contra el viento, contra la tierra, ...
para llegar aquí y esperar un instante
antes de volver atrás sumergidas en lo más profundo,
abandonadas hasta el origen.

Rodean mis pies, suben apenas por mis piernas 
llamando mi atención, preguntándome: ¿lo oíste?
y se van.

Ahora, en este instante, las escucho,
escucho el secreto que vinieron a contarme,
lo entiende todo mi cuerpo,
toda mi alma lo entiende en este momento:
"Soy tú, eres yo,
somos el viento y la tierra y la luz, ..."

Cierro los ojos y siento el sol
latiendo en mi pecho.
Soy la tierra, soy la luz,
soy el viento, ...
eres yo, yo soy tú.

Jesús.

jueves, 12 de septiembre de 2024

Y SEGUIRÁN LOS PÁJAROS CANTANDO (III)

Hombres de todo mar y toda tierra,

Con fértiles vientres de mujer, 

Fueron fundiéndose incesantes

Hasta llegar a mí. 


Y los pájaros ya estaban cantando. 


Luego, mirando el mar, cayeron unas lágrimas

Adivinando mi camino y el suyo.

Vino después la alegre primavera trayendo

Un pecho inocente a mi inocente mano. 


Y los pájaros seguían cantando. 


Mis hjos fueron felices y dehaton de serlo

tantas veces...

Que tuve que traerles a Julia en palabras

Para que sus pies también se supieran barro. 


Y los pájaros seguían cantando. 


Entonces

Llegó un septiembre y luego un marzo

En que un vientre se abrió a cada lado

Para que hombres y mujeres siguieran fundiéndome

Con el fértil oleaje de la historia. 


Y los pájaros seguían cantando. 


Y mientras la hermosa nieve iba cubriendo

Cálida mi cumbre, una mano detuvo serena

La arena inexorable que caía del minutero. 


Y los pájaros siguen cantando.


Sé que pajareará mi alma colmenera,

Que seré polvo... porque así debe ser,

Polvo seré, polvo enamorado. 


Y entonces, porque así debe ser,

Los pájaros, y vosotros con ellos,

seguirán cantando. 


Jesús

Y seguirán los pájaros cantando (II)

Hombres de todo mar y toda tierra,

Con fértiles vientres de mujer, 

Fueron fundiéndose incesantes

Hasta llegar a mí. 


Y los pájaros ya estaban cantando. 


Luego, mirando el mar, cayeron unas lágrimas

Adivinando mi camino y el suyo.

Vino después la alegre primavera y trajo

Un pecho inocente a mi inocente mano. 


Y los pájaros seguían cantando. 


Mis hjos fueron felices y comieron perdices

Tantas veces...

Que tuve que traerles a Julia en palabras

Para que sus pies también se supieran barro. 


Y los pájaros seguían cantando. 


Entonces

Llegó un septiembre y luego un marzo

En que un vientre se abrió a cada lado

Para que hombres y mujeres sigan fundiéndome

Con el fértil oleaje de la historia. 


Y los pájaros seguían cantando. 


Y mientras la hermosa nieve iba cubriendo

Cálida mi cumbre, una mano detuvo serena

La arena inexorable que caía del minutero. 


Sé que pajareará mi alma colmenera,

Que seré polvo... porque así debe ser,

Polvo seré, polvo enamorado. 


Y porque así debe ser,

Los pájaros, y vosotros con ellos,

seguirán cantando. 


Jesús




Y seguirán los pájaros cantando.

Hombres de todo mar y toda tierra,

Con fértiles vientres de mujer, 

Fueron fundiéndose incesantes

Hasta llegar a mí. 


Y los pájaros seguían cantando. 


Luego, mirando el mar, cayeron mis lágrimas

Adiivinando mi camino y el suyo.

Después, vino en la alegre primavera 

El pecho alegre a mi inocente mano. 


Y los pájaros seguían cantando. 


Hijos míos, fuisteis felices 

Y comisteis perdices tantas veces...

Que tuve que traeros a Julia en palabras

Para que vuestros pies también se supieran barro. 


Y los pájaros seguían cantando. 


Y entonces

Llegó un septiembre y luego un marzo

En que un vientre se abrió a cada lado

Para que hombres y mujeres sigan fundiéndonos

En el fértil oleaje de la historia. 


Y los pájaros seguían cantando. 


Y mientras la hermosa nieve iba cubriendo

Cálida mi cumbre, una mano detuvo serena

La arena inexorable caída del minutero. 


Sé que pajareará mi alma colmenera,

Que seré polvo... porque así debe ser,

Que polvo seré, mas polvo enamorado. 


Y que los pájaros seguirán cantando. 


Jesús




viernes, 6 de septiembre de 2024

Niños juegan en el campo

Vuelan por el aire las risas de los niños,

surca la alegría la luz de esta tarde 

serena de agosto. 


Por la tierra

suben y bajan descalzos

los delicados pies infantiles de mis nietos. 


Una marea de alegría inocente

parece desbordar mis pulmones henchidos. 


Entonces, inunda la ternura mis ojos

y los des-cansa del ajetreo de la vida. 


Jesús.


martes, 27 de agosto de 2024

Río Tera amoenus

Mueve el aire, esparce,

mece el aire y desordena
el azul claro del cielo,
el verde claro de las hojas,
la sombra que me cubre
del árbol amable que cobija
este almuerzo a la orilla del río.

El rumor suave del agua,
el frescor de la blanda hierba
acogen mi sueño dulce.
El dulce despertar de mis sentidos devuelve
a la caricia del aire, mi cara,
a la caricia del cielo, mis ojos,
a la caricia de tu mano, la mía.

Jesús.

viernes, 16 de agosto de 2024

Dale sentido a esta tarde

Dale sentido

a todo este aire caliente y espeso
de este día de agosto sin agua.

Ven,
acaricia esta página y dale una razón
a la pesadez de las horas colgadas
del minutero de este reloj que no avanza.

Vendrán días luminosos, lo sé.
Vendrá un aire ligero y dulce,
unas horas que danzarán
ingrávidas sobre su esfera.

Pero, mientras espero
entre juegos lentos, entre vapores empañados,
entre parlamentos que se alargan
sólo por pasar este lento tiempo,

ven y dale sentido a esta tarde
dibujando palabras sobre la página en blanco.

Jesús.