Me enternece oír a mi mujer
hablando a los animales
con ese cuidado.
Me miro en el espejo
y me enternece mi incapacidad
de hablar a los animales
con ese cuidado.
Me emociona sentir,
a través de mis seres queridos,
toda esa sensibilidad
que la vida me ha negado.
Jesús.
No hay comentarios:
Publicar un comentario