miércoles, 26 de agosto de 2026

Amaneceres únicos de cada día.

 La última oscuridad de la noche

se deja abrazar 

por las primeras luces del día. 


Me siento pequeño aquí, en el centro 

de la inmensidad de este abrazo; 

mecido por la luz, envuelto, ingrávido 

entre los sonidos de estas horas, 

llevado por la brisa, por la magia

de este instante único de cada día.


Jesús.


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